lunes, 11 de junio de 2012

No sé a quién amaste más...


  Foto: No sé a quién amaste más...
autor: Glendalis Lugo 

Un cigarrillo en el cenicero reclamando tu presencia fue lo único que dejaste… Mi mirada se pierde recordando, añoro tu llegada cada tarde, siempre te esperaba con la cena lista. Tu saludo era un beso, después corrías al baño para encender un cigarrillo. Sabías lo desagradable que era para mí y el baño era tu refugio, pasaban minutos, a veces tenía que tocar la puerta y recordarte que la cena estaba servida. Yo creía entenderte pero era falso porque a pesar de vivir juntos tu alma no estaba conmigo.

Amabas más a tu cigarrillo que a mí pero lo entendía, al menos eso te hacía creer. Cuando te enteraste de esa enfermedad causada por lo que amabas, odiaste la vida y un poco a mí porque siempre te lo advertí. Pero aun así jamás lo dejaste. Una tarde fue tu partida, hojeando el periódico y con un cigarrillo a medio apagar….

 Un cigarrillo en el cenicero reclamando tu presencia fue lo único que dejaste… Mi mirada se pierde recordándote, añoro tu llegada cada tarde, siempre te esperaba con la cena preparada. Tu saludo era un beso, después corrías al baño para encender un cigarrillo. Sabías lo desagradable que era para mí y el baño era tu refugio, pasaban minutos, a veces tenía que tocar la puerta y recordarte que la cena estaba servida. Yo creía entenderte pero era falso porque a pesar de vivir juntos tu alma no estaba conmigo.

Amabas más a tu cigarrillo que a mí pero lo entendía, al menos eso te hacía creer. Cuando te enteraste de esa terrible enfermedad causada por ese vicio que amabas y de lo poco de vida que acompañarían tus días, odiaste la vida y un poco a mí porque siempre te lo advertí. Pero aun así jamás lo dejaste. Una tarde fue tu partida, hojeando el periódico y con un cigarrillo a medio apagar….


 Autor: Glendalis Lugo