jueves, 15 de mayo de 2014

Trance



Trance

Atrapo la sombra de un ayer
y asesino sus alas.
Un charco de sangre revienta
salpicado de hemisferios
y bebo gota a gota
hasta atragantarme.

No hay retorno de este encierro
no hay cielo sin sombras,
simplemente un suelo demente
que piso con mis pies fríos.

Un espejo se ríe entre reflejos,
un reloj se suicida al dar las 12,
y tu rostro me persigue
en cada latido del olvido.

Habito en un trance
desde tu huida,
y huyo fielmente del que se atreva
a tratar de despertarme...

Glendalis Lugo