lunes, 13 de octubre de 2014

Cambios





       El juego de Lucia era cambiarse de ropa y pintarse el pelo todos los días. Hasta sus ojos sufrían esos cambios con tanto lente de contacto de color desechable. Una tarde lluviosa se enfermó, era una fiebre que no cedía. Sufrió delirios y sueños donde no tenia rostro o sus ojos le eran arrancados.

     Al tercer día logró despertar y levantarse de la cama, rápidamente corrió al espejo, un grito aterrador salió de su boca, no reconocía el reflejo del espejo...


Glendalis Lugo