martes, 11 de noviembre de 2014

Cuarenta y tres





Con todo el respeto ante el dolor de un pueblo.


Cuarenta y tres.

Cuarenta y tres epitafios,
cuarenta y tres inocentes abatidos
por la maldad.

Cala en la matriz de un pueblo mexicano,
cala muy hondo en lágrimas agolpadas
de madres esperanzadas,
cala hondo en la fe
cala hondo en el sacrificio de búsqueda
cala hondo en la sien de un pájaro errante
cala hondo en ti
y en mí.
cala hondo
lo sé.

Abordan las preguntas:
dónde están sus cenizas
a qué hora y cómo fue,
se habrán despedido
cómo fue su último suspiro
a dónde se los llevaron
dónde fueron enterrados,
se debate la razón de un pueblo,
creer o no creer
respirar o desfallecer
dormir o enloquecer.

Cala tan hondo en la noche
donde el silencio hace presencia,
donde el llanto materno es eterno
y una oración perece incompleta.

Cala tan hondo que enmudece la musa
y se niega a solo ser un poema
donde la sangre solo se aferra,
cala tan hondo el vacío
sin respuestas.

Glendalis Lugo
#deesosdiasdelluvia