viernes, 12 de diciembre de 2014

Vencida ante ella

















La muerte ha vencido mi entrecejo,
mis alas son tan pesadas
que aunque quisiera
no puedo sostenerlas,
me declaro vencida
ante la oquedad del viento
ante un suelo deforme,
desecho.

Mi alma se despedaza,
veo sus trozos en un camino
tan lejos...

...tan lejos de mis manos,
ya no se quién soy,
y por qué vivo.

Se escapa mi último latido
susurra entre violines,
lleva el preludio de Chopin
en sus dedos.

La muerte ha vencido mi entrecejo,
mis alas se han perdido
huyen de mi destino,
solo llevo el alma rota
y en mis manos
el desatino de un beso
prohibido.

Glendalis Lugo