sábado, 19 de noviembre de 2011

Escape de la Realidad





En una esquina de un barrio pobre y corrompido, Dalia compraba droga. Estaba totalmente disfrazada, nadie podría reconocerla o sería su fin, más aún para sus padres, sé acercó a esos hombres que la miraban con burla, hizo la transacción y se montó en su auto alejándose de ese barrio a toda velocidad. Llevaba consigo sentimientos de culpabilidad, tristeza y abandono pero le habían recomendado usar la droga como escape, nunca antes la había usado. Detuvo el carro en un lugar apartado, se bajó y caminó hacia un lago. Sacó la droga de su bolso y cuando iba a usarla, una mariposa púrpura le llama la atención, era tan bella, quiso atraparla pero era imposible. Persiguiéndola, atraviesa un claro en el bosque, era como mágico ese lugar y miles de mariposas de bellos colores volaban. Dalia sintió una felicidad inmensa, sabía muy dentro de si que un milagro ocurría, echa la droga hacia el lago y la Mariposa se posó en su hombro llenándola de paz. Dalia ahora sabe que los milagros existen.
Fin