domingo, 23 de octubre de 2011

El Rey y la Doncella



Una bella y asustada doncella esperaba en el vestíbulo de un palacio, había sido arrancada de los brazos de su familia para ser placer de un Rey. Ella al verlo sintió gran admiración pues era muy apuesto, él se acercó a ella lentamente, le preguntó su nombre, ella le dijo que se llamaba:"Soledad mientras lágrimas se deslizaban por sus mejillas. El Rey fascinado por su belleza la llevó a la alcoba y la hizo suya, para otras doncellas lo que pasó hubiera sido un honor, para ella solo fue desolación. Pasaron los días y ella accedió a los caprichos del Rey, pero profundamente se negaba a su destino, tenía sueños y esperanzas que anhelaba realizar y quería alcanzarlas; el se enamoró profundamente de ella pero a la par percibió su tristeza. Un día le pidió que fuera su esposa, ella aceptó sin emoción alguna, simplemente resignada; el día de ser reina llegó, y ella muy triste pero decidida le dejó una carta a su Rey y escapó del palacio. El Rey al leer la carta la dejó ir porque un amor nunca se obliga.