viernes, 23 de marzo de 2012

A tus manos arrugadas




A tus manos arrugadas
les voy a hacer un monumento,
por tanto haber luchado
por tanto y tanto esfuerzo.

Con oro de mi corazón
para que el mundo contemple,
lo que una madre es capaz
de hacer por sus hijos siempre.

Con ellas me acariciabas
cuando sólo era un niño,
me mecías en tus brazos
 con nanas de tu cariño.

Ahora también las tiendes
 siempre que las necesito,
las arrugas de tus manos
son paño de amor bendito.
 Por Rafael Llamas Jiménez ( España)